Hardware adecuado
CPU, GPU, memoria y almacenamiento dimensionados según modelos y concurrencia.
Infraestructura preparada para ejecutar modelos cerca de los datos, con control sobre hardware, accesos, rendimiento y operación.
No todas las organizaciones ni proyectos necesitan la misma capacidad. Analizamos modelos, cantidad de usuarios, volumen documental, velocidad esperada, disponibilidad, red, almacenamiento y crecimiento antes de definir el hardware.
La solución puede funcionar completamente dentro del entorno de la organización o combinar procesamiento local con APIs externas. También se contemplan actualizaciones, monitoreo, copias de seguridad y control de accesos.
CPU, GPU, memoria y almacenamiento dimensionados según modelos y concurrencia.
Menor circulación innecesaria de información y políticas de acceso definidas.
Capacidad alineada con las tareas, usuarios y tiempos de respuesta esperados.
Arquitectura preparada para incorporar nuevos modelos, fuentes y casos de uso.
Cuando existen datos sensibles, uso frecuente, requisitos de velocidad, necesidad de independencia operativa o costos variables que justifican evaluar infraestructura propia.
Casos de uso, modelos, usuarios, datos y restricciones.
Hardware, red, almacenamiento, seguridad y modalidad operativa.
Instalación, configuración, integración y pruebas de carga.
Documentación, capacitación y criterios de mantenimiento.