Privacidad
Diseño de permisos, fuentes autorizadas y límites para proteger información sensible.
Diseñamos pilotos y soluciones de IA que pueden operar cerca de tus datos, conectarse con procesos reales y mantener reglas claras de acceso, privacidad y uso.
Buenos Aires, Argentina · Atención a todo el país
Evaluamos tareas repetitivas, búsquedas de información, atención, análisis y decisiones que pueden mejorar con modelos de inteligencia artificial. La arquitectura se define según la sensibilidad de los datos, la infraestructura disponible y el nivel de autonomía necesario.
Una solución puede ejecutarse localmente, combinar recursos propios con servicios externos o conectarse a APIs específicas. La decisión se toma por utilidad, seguridad, rendimiento y costo operativo.
Diseño de permisos, fuentes autorizadas y límites para proteger información sensible.
Modelos y asistentes capaces de consultar documentación validada para cada proyecto.
Conexión con sistemas y flujos para reducir tareas manuales y tiempos de respuesta.
Reglas de uso, trazabilidad, evaluación y acompañamiento para una adopción sostenible.
Un laboratorio permite probar un caso de uso en un entorno controlado antes de ampliar la inversión. Definimos una tarea, fuentes autorizadas, usuarios, límites y criterios de éxito; luego medimos la utilidad y recomendamos una arquitectura local, híbrida o conectada a servicios externos.
Atención al cliente, soporte interno, consulta de procedimientos, análisis de documentos, clasificación de información, elaboración de reportes y asistencia a equipos operativos son algunos puntos de partida posibles.
Podés empezar con una tarea concreta: buscar respuestas en manuales, clasificar consultas o resumir documentos autorizados. Definimos qué información entra, quién usa el piloto y qué resultado permitiría avanzar. Una prueba puede terminar en una implementación, un ajuste o una recomendación de no seguir con ese enfoque.
Si todavía no tenés infraestructura propia, primero evaluamos el caso de uso. El servidor de IA local se dimensiona después de conocer las necesidades de procesamiento; no es un requisito para hacer una primera consulta.
Definimos una tarea, los usuarios y el resultado esperado.
Validamos utilidad, calidad y límites con información autorizada.
Elegimos modalidad, infraestructura, permisos y conexiones necesarias.
Documentamos, capacitamos y revisamos el funcionamiento real.